Árbol d´entrañas pudridas,
raíces y ramas desfechas,
no te importa que te llamen
guardián de las ventoleras
cuan descargan las tronadas
y las chens se desesperan.

Savia que corre to´l año,
milló en la primavera,
sangre que dixas pasá,
sangre de la tuya tierra,
que llevas tiempo veyén
cómo van pasán las guerras
per los montes desganaus
per an corre la culebra,
per la pllaza, per la fuente,
per campanario y costera.

Prous veces solo te y veis,
que y llegue alguno asperas,
quies sentite resguardau
con los agüelos y agüelas,
vida que son de la tuya;
metius los tiens en las venas.

No va´l reloj de la torre
ni tapoco la sirena
fen pasá´l tiempo aprisa,
onque asperes la condena
del día que han de arrancate
pa fe con tú un viaje lleña,
cuan ya no sepas fe sombra
y tiengas las ramas secas.

Más no tiens que precupate
que pa ixo está la cigüeña,
reina que é de los aires
volán p´encima las eras.

Cuan llegue el momento maldito
de tirate a la foguera
ya s´encargará ella ben
de cogete una rameta,
y la encllastará al ñedo
con bardo de la baseta
pa que to la chen recorde
cuan la pista esté desierta
qu´encara queda algo tuyo
que se los mira prou cerca.

S´acordarán de tus hojas,
de la sombra que les febas,
de ixas mediodiadas
en que la calor apreta,
de quí guardaba el belén,
de ane ataban banderetas.

Y se dirán entre ellos
que no van tení idea,
que si la pista está sola,
que si la pllaza más fiera.

Árbol d´entrañas pudridas,
raíces y ramas desfechas,
quiero que estés con nusatros
otro año pa estas fechas.