Lluna llena y espejau
y sin ganas d´estudiá,
paece que apetece
salí un rato a paseá.

Pa espejate el tozuelo
va prou ben lo del salí;
antes de que m´arrepienta
voy a ímene per astí
a estirá un poco las garras
pe las calles del llugá
y a aprovechá ixe fresco
que a güen seguro n´habrá.

He fecho ben en baixá;
güena noche, sí señor.

Corre un poco de brochina
y no fa brenca calor,
con la sudada tremenda
que me estaba pegán
feba horas en el cuarto
mientras iba estudián.

Prou tranquilo se i vey esto,
poca chen va paseán.

¡Ñate!, ahora en veigo unos
que i vienen per allá aván.

Pos n´habrá que saludalos,
que ixo siempre queda ben;
les daré las güenas noches
que paecen güena chen.

– “Muy güenas noches, paisanos,
qué güena noche mos fa.

¿Verdá que con este tiempo
apetece caminá?“

– “En to caso será a tú,
que yo voy milló en coche,
y amás, que me da igual
si é de día u de noche.

Lo que has de fe é callá
y empezá a sacá las perras,
que si saco la pistola
tendrán que metete velas.

Y no penses en chilá
ni en intentá escapate,
que cabreau yo i soy
capaz anda de matate.

Asinas que mientras éste
vigila que no en heiga
ninguno per estas calles
que´n un descudio mos veiga
puez empezá a i sacán
del bolsillo la cartera,
si no quies que yo te pase
pe´l garganchón la trapera.“

Curiosa situación
s´ha producíu de repente,
pos n´hay que veyé el sudor
que me corre pe la frente,
sen que fa un momento estaba
tan fresco como un rosa
paseanme tan tranquilo
sin pensá en ninguna cosa.

Debe sé a güen seguro
cosa de la digestión;
he cenau unos garbanzos
con chorizo y salchichón
que quizá m´han sentau mal
y per ixo ahora estoy
con sudors y tremolíns
que no sé si viengo u voy.

– “Pos ña, mozé, yo el siento
pero guaire i llevo encima.

Bellos seis u siete duros
he dixau en la cocina,
asinas que ni un real
i vaz a podé furtame;
si´l queribaz pa comé
hez de seguí pasán fame.“

– “A lo milló te paece
que has dicho bella gracia.

Ixa historia é más vieja
que en Italia la mafia.

No´l queriban pa comé,
sino pa podé endrogamos,
pa sacamos este mono
que no dixa de achuchamos.

Y dixa ya de fe el tonto,
trai la pasta deseguida
o te cllavo esta chiringa
que se sobrece de SIDA.“

No paece de momento
que les heiga convencíu
desencusa tan trillada
como la qu´he discurríu.

– “Tiens razón, el reconozco,
bella perra sí que i llevo,
pero na más vente duros
que te doy ahora ben lluego.“

– “¿Asinas que vente duros?,
y encima recochineo.

Po lo menos mil pesetas
o te pegán un meneo
que te pegarás tres meses
con to´l cuerpo escayolau
de la cantidá de golpes
que entre los dos te habrén dau.“

He curioso, ya no sudo;
¿me habré deshidratau?

N´hay que veyé la charquera
que´n el suelo s´ha formau,
perque este tío va en serio,
he capaz de degollame.

Ya sé lo que i voy a fe;
voy a trata d´escapame.

Onque ahora que me fijo,
¡guarda cómo he de escapá!,
si m´he cogíu los zapatos
que más me fan eslisá.

Como intente escapame
o dales bella patada
aguantaré menos drecho
que de punta una espada,
perque a güen seguro que
me pegaré un resbalón
que m´estarnaré el rosario
como se estarna un melón.

– “Güeno, vale, si te empeñas
mil pelas te voy a da,
pos de vez en cuando é güeno
al prójimo aduyá.“

– “¡Qué prójimo ni que historias!

¡Qué gracioso que te creis!

¡Como te saque los ojos
de aquí enta aván ya no i veis!

Las mil pelas pa empezá,
pa encomenzá a fe montón,
y tien ben cerrau el pico
u te arranco el corazón.

Seguirén con la cadena,
el reloj y la pulsera,
y con lo que heiga quedau
escondíu per la cartera.

Dispués va la cazadora,
que paece de aviador;
últimamente las pagan
sin importá cual color.

Tamé querín los zapatos,
pantalóns y cinturón
y la camisa de marca
veyelos en el montón.

Los calcetíns no fa falta,
los calzoncillos tapoco;
no querín que te refríes,
pos calor en fa ben poco.

Y ojo con rechistá;
ni fe mención quiero vete,
que una bala pe la boca
te desfá como un codete.“

Les ne tendré que da to
si quiero sobreviví;
vale más capitulá
que per ceporro morí.

– “Muy ben, zagal, ixo é,
con esto ya en tenín prou;
con tanta ropa paece
que i viengán del mercau.

Pos a pasá güena noche,
disfrútala con salú,
vesye a casa a abrigate
y anda nunca, tururú.“

Como diba al principio,
lluna llena y espejau,
ideal pa i pe la calle
sin un duro y desnudau.

¿Quí me mandaría a yo
baixá per aquí a estas horas
sen que n´hay más delincuentes
que en una morera moras?

Repensátolo prou ben
si tos llega la ocasión
de salí a tomá el fresco
pa espejá el cabezón.

Vale más que tos quedez
metíus en casa a estudiá,
que si baixaz a la calle
tos i pueden atracá.