Mes d´Agosto; la calor
mos seca un poco el tozuelo,
mos fa dormí per el día
pa campá a la noche, al fresco.

Van per astí toz sudaus
sin precupamos del güerto,
olvidanmos de las granjas
chitaus debaix del noguero,
con pocas ganas de i
a fe guaire de provecho.

Asínas a mitá mes
van sentín un gran revuelo
dispués de que fa esplosión
un codete per el cielo.

La una la tarde son
deván del Ayuntamiento.

Allí las autoridades;
al codete, el sarguero.

Se llena la pllaza pronto,
críos, medianos y agüelos,
chen de la Villa y de fuera,
homes, mullés y del medio.

Se´n comenza a desfilá
a lo lloco y a lo tuerto
a ve quí fa más llocuras
u las va a fe más llejos,
cuando menos ben borrachos,
que no vale el i serenos.

Mos posán per las bodegas
ben a oscuras, ben adentro,
entre los sacos de palla

y las lluces de “no i veigo“,
la mósica en las orellas
y el vino cara al cuerpo.

Afuera bailan la majas
el vals de “quiero y no puedo“;
los que´n saben de verdá
se´n ríen de medio a medio.

Bailes, charangas, petardos
y bel que otro toro fuego,
chuegos, farina, costillas,
y de pescau, un intierro.

Per el día acaloraus,
per la noche marcha al cuerpo;
esta noche no me chito
y mañana que no i duermo.

Asinas pasan los días
sin reprimí el desenfreno,
que tiempo queda en el año
pa i de bonicos y güenos.

Se dixa la última noche
pa da el estoque al festejo;
lo que anda hoy no heigas fei
no esperes brenca más felo…

Al otro día calor,
poca fame y mucho sueño,
asinas que tos emplazo,
cuan ya s´acabe tot esto,
pa podé seguí tirán,
u cuando más está frescos,
a chitamos toz bel día
pos debaix de bel noguero.