Cantan pajarillos blancos
cantos a la primavera,
cantan sobre los caminos
verde de la verde tierra.

Pasan rozando los velos
granas de las rosas nuevas,
rosas rojas, rosas blancas,
blancas de la luna llena.

Caen en vuelo picado
rápidos como centellas,
frágiles como las sombras
frágiles de las estrellas.

Beben las límpidas aguas,
flujos eternos de venas
llenas con la acuosa linfa
pura que corre por ellas.

Salen temerosos cuando
ruge la feroz tormenta;
rayos son sus enemigos,
fuego duro y duras piedras.

Siguen siempre a la fragancia
lisa de la madreselva,
fino despliegue de aromas
sobre las finas riberas.

Duermen en tranquilas ramas
sueños tranquilos, y sueñan
cándidos con la mañana
cálida que les espera.

Cantan pajarillos blancos
sueños de la primavera.