Me gustas cuan me pensas, cuan no me dices guaire
o sólo te me miras, cuan fas ixa careta de
nina enamorada cual güella degollada, o cuan,
in de paseo, la faldeta de rayas, te siento yo que
cantas a las rosadas rosas y ellas s´acotolan
al lau de la que manda.

       La misma lluna llena refleja en los tus
ojos los míos pensamientos, y yo me i poso
royo, me tremola la voz sisquiera de pensaie
en que tú te des cuenta de que la mía sangre
navega sin oremus dentro d´este
zopenco corazón que s´añebla cuan tú, con paso firme,
observas de reojo que yo quiero morime.

       Te veigo bellas veces perdida entre la tarde,
enfilán bel regal o a la sombra un
jinjol, sentada en bella güega con un ramo ababols,
en ixas horas muertas del rollisco verano cuan
dixas que´l lucero dende lo alto te charre, y
onque de tú m´amague me´l paso imaginanme
repllegán los tus besos en la palma la mano.

       Tiengo yo una querencia tal per los tuyos güesos, sin
entendeye brenca a óne i lleva esto,
que´l día se m´allarga y la noche no m´acabo, y
una maitinada, los ojos como pllatos, convulsos e
incesantes latidos te recllaman, y espurnas
encendidas que las venas m´abrasan me
recordan el día cuan tras d´una
olivera me vas di qu´eras mía perque yo pa tú era.