I

No más faltaban cinco menutos pa las seis, la hora a la que se y cambia el turno. El aire feba ulor a muixau, onque no habeba lloviu brenca, y ixo que habeba estau como de tronada la noche d´antes, a pesar de no estaye encara en el tiempo.

La enfermera va entrá ya cambiada en la sala d´Urgencias, con la bata bllanca recién pllanchada de pe la tarde. Siempre soleba llegá un poquet antes. Las otras ya estaban per allí repllegán. Se van saludá cordialmente, pero con una miaja de desgana, pos a ixas horas el sueño el puede to. Los movimientos en ixes istantes suelen tení siempre bel punto d´automáticos, pero todas el saben y no se toman a mal las caras llargas. Ella va í directamente a mirase la hoja d´ingresos. N´ha n´habíu movimiento dende ayer, tanto de los que entran como de los que se´n van, asinas como de bel otro que van mandá ent´alto enta las habitacions.

Dispués de leésela ben va veyé que se l´arrimaba la encargada. De siempre s´han llevau prou ben y s´han teniu confianza. La enfermera le va preguntá per las novedaz. Guaire en lo que n´habese que pará más cuenta que de costumbre. De momento toz estaban tranquilos, y a las ocho pasarían los médicos. Se van despedí.

Ya se´n estaba in cuan la enfermera se va fijá en que´n el box cuatro, justo deván del mostrador, n´habeba un agüelé que dormiba. Estaba solo, y le va estrañá, perque a ixas edades siempre suele n´habé bel familiar, no sé, per si pasa algo. La encargada ya cruzaba el fondo´l pasillo cuan va sentí que la enfermera la llamaba. La va fe torná pa preguntale pe´l yayo. Sin sabeye per qué, no se y quedaba tranquila con aquel home allí solo. Los agüelos de siempre l´habeban despertau cariño, y aquel, solo, allí dormín, tan fllaco. Le daba pena.

Número 1La encargada le va contá que´l van traé al cabo tarde. Se vey que se les va posá malo de mientras que se miraba el parte. Se pensaban que l´habeba dau una ambolia, y per ixo el van tení cuasi anda las dos y media en la UVI fenle pruebas. Como no le van veyé guaire de malo, el iban a subí ent´alto, onque el van traé ent´aquí per si un caso, pa tenilo más controlau.

Se vey que é prou rarot, según diba la monja que acompañaba al de l´ambulancia. El tienen al Amparo dende fa bels años sin que ninguno el recllame. É una forma de dilo, se va escusá la monja, pero es que no se le conoce guaire familia. Amás, tapoco ha estau mai ben de la cabeza, según dicen. Pero mia, estas cosas ninguno las desea. Ellas prou fan con tenilo, le va di la monja.

De mientras la encargada marchaba definitivamente, acababan de llegá las demás. Cada una, según la rutina d´otros días, acudiba an le tocaba. Si fa u no fa é siempre lo mismo. La enfermera se va arrimá cuasi inconscientemente al box cuatro, como pa que no se l´adelantase ninguna otra. La verdá é que no le tocaba aquella cama, pero otras veces ha pasau que per las circustancias equis pos tamé se las han cambiau. Mai han siu muy estrictas con ixo.

Estaba to prou ordenau. La cuña debaix de la mesilla, y la botella, vacía, al lau. Se le feba raro no trovase cosa que fese mención a que per allí s´habeba arrimau bel familiar. Siempre, si se mira ben, se puede veyé rastro de que n´ha n´habiu alguno. Pero allí estaba to en su sitio, como fecho a idea. El gotero encara estaba más de medio, asinas que tardaría en tení que cambialo. Iba a mirale la agulla, pero el va veyé tan dormiu que le va fe duelo despertalo. No se veyeba que gotease sangre pe la gasa, asinas que cuan se espertase ya le´n vigilaría. El brazo drecho le colgaba un tanto desmadeixau. Le´n va posá dentro pa que no tenise frío y le va subí la sábana anda rozale ligeramente la barbilla. El agüelo va mové un poqué la boca pero no va fe mención de querise despertá. Ella va salí d´allí sin tocá nada más y va corré las cortinas. Las va dixá un punto abiertas, lo justo pa podelo veyé dende´l mostrador, allí, en aquella oscuridá artificial.

Pronto amanecería y quieras que no se faría algo de choldra, y ella saeba que en ixe llugá n´hay veces que lo milló que se y puede fe é dormí.

Encara se´l va mirá un otra vez antes de seguí fen la ronda.

II

L´año que viene pa estas fechas estaré a punto jubilame. Ya´n tiengo ganas. Tan llargo que pensaba que se me´n faría y ya s´acaba. Y la verdá é que se m´ha pasau en un volau. Pero m´apetece descansá y dedicame no más a leé y a paseá. Tamé podría aprovechá a viajeá. Ya fa que´l digo ni se sabe cuán. A lo milló me decido y cruzo al otro lau. Sí, tamé tendría gracia dispués de tantos años estudián idiomas mia tú pa qué, saliye a estas edades per astí no más per aprovechá el tiempo que les he dedicau. Onque tamé sería güeno que les fese caso a estas otras. Mia que me´l dicen siempre: no seigas tonta y sal de casa. Pero guarda an voy a í, yo sola per ixos mundos. Y di que tapoco estaría sola, que ya me dicen que me´n veiga con ellas, que onque se´n veigan con los suyos homes o con los zagals, alguna n´hay de separada. Pero no, a estas edades, si no´l va fe cuan era choven, áne vas a í ahora.

Número 2

Tiene gracia, aquí sacán desencusas pa yo sola, como si tenise que dale espllicacións a ninguno. Mia a quí l´importa lo que feiga o lo que dixe de fe. Ixo ya ha pasau. Si no me va casá va sé perque no va trova al home adecuau, que yo ben dispuesta estaba cuan era choven. Pero las cosas salen como salen, y d´ixo ninguno tiene la culpa. Lo único que me pena son los pllosos de la pobre mamá cuan me diba que me quedaría sola, que no pensase más en lo que habeba pasau y que me buscase un güen zagal pa casame, que ixo é lo milló que podeba fe. Pero ya veis, no le va querí fe caso.

Hombre, no le va querí… no. Pero, ¿qué iba a fe? ¿Casame no más perque me´l disen? Pos ixo no tiene que sé así. Y mia que me´n va presentá de zagals, que me va insistí, pero ninguno de aquellos era el home que yo buscaba, y me creigo que ella el sabeba, y cuasi de seguro que milló que yo, ¿qué te chugas? Lo que pasa é que mai me´l va di, y é normal, perque las heridas, u les metes Betadine y una gaseta con espaladrapo u las dixas está, que se oréen ben. Lo que no puez fe é ítelas a mirá to´l rato a ve qué tal van, que asinas lo único que se consigue é que s´infecten.

A yo con lo de sé enfermera ya me´n ha valiu. La vocación, diba yo, pero marcha, vesye tú a sabé per qué va sé. En el fondo, y di que mai l´he contau a ninguno, no pensen que se me n´ha iu la cabeza, de siempre he teniu cllaro que yo me va posá en esto pa no perdé la esperanza. Pero, qué vas a di. De choven a lo milló tendría que habeye iu a bel sicólogo d´aquellos que n´habeba pe la facultá de Medicina, a ve qué me diba. Ahora ya me´n da to igual, a estas alturas. La cosa era en su momento, cuan mamá me´l va contá to, poco dispués de acabá la escuela, cuan le va da la turrumpada de ímone con los tíos, allí ben lejos, hala, farta de esperá, como diba ella. Con lo ben que estaban al pueblo.

En fin, ¿y per qué me da a yo ahora per pensá en esto?

III

Per el amor de Dios, no marches, no seigas tozudo, quédate que te matarán ixos borinots, ¿cómo puez pensaye que vas a podete escapá?, ¿no has visto lo que les ha pasau a toz los demás que l´han probau?, acórdate´l mes pasau a los franceses lo que les va pasá, que tamé les paeceba que´l teniban to estudiau y no van llegá ni a la alambrada, que a uno un cochot le va desfé una pierna antes de que los acribillasen, que tamé les ne van di, pero ellos erre que erre, igual que tú, que te paece que perque t´has chuntau con ixos tres soz más espabilaus que los demás, ¿u te creis que no me´n doy cuenta?, y amás, te voy a di una cosa, que yo tamé me fijo en lo que pasa aquí, no te creigas que no´l veigo, pero miro de fe la vista gorda, que, oye, a ninguno le fa gozo esto, pero qué remedio mos toca, al menos de mientras que dura esta mierda guerra, que no va a durá siempre, que ya mos sacarán cuan seiga, y anda entonces tú lo que has de fe é como yo, di a to que sí sin chirate, que esta chen no está pa hostias, que pa yo que están toz barrenaus, y asinas mos va, pero no queda más que jodese y aguantase, y si no pa qué mos van dixá cogé, y miátelo dende´l lau bueno, ¿eh?, si é que es capaz de veyelo per una vez en la tuya vida, y é que encara están vivos, sí, vivos, que cualquiera mo´l iba a di dispués de dos años y medio, que é pa que te´l conten y no creételo, manimenos sabén lo que aquí pasa, que digo yo si de fuera esto se conoce, perque entrá aquí entra prou chen, pero salí encara no´n conozco a ninguno, pero pa qué vas a pensaye, nusatros a lo nuestro y a í aguantán, que otra cosa no mo´n llevarén, como no seiga una patada a los riñons o un tochazo cuan menos mo´l esperén, onque siempre será milló ixo que no bella espienta dend´alto la cantera, como les fan a algunos que ya están petaus, que ya veis tú, cada vez que y subo conto las escaleras, como si no tenise otra cosa milló que fe que contá una y otra vez las 186 escaleras que van acabá de posaye fa unos meses, que tiene gracia, pos a veces penso que cuan salga d´aquí y torne enta casa podré buscame la vida de picapedrero, como si no´n tenise prou, pero per si piden esperiencia yo les ne daré un rato llargo, que les penso di que he treballau fen escaleras en las canteras Número 3de Wiener-Graben, en Mauthausen, que ya´l sabes tú que lo de los estranjeros siempre les ha llamau l´atención a los del llugá, que ya verás tú cuan mos veigan apaecé per allí lo contentos que se y posarán, sobre to la mía mullé, y me penso que tamé la zagala, si é que s´acorda de yo y me sabe reconocé, perque no teniba ni el año cuan la va veyé la última vez, asinas que n´hay que fe lo que se pueda pa salí d´este infierno, per ixo has de marchá, per la noche, sí, como habez quedau con ixos tres, que dispués del escurecido tos aduyarén, ya to´l hen dicho, que per ixo no tos teniz que precupá, pero que ya te va di fa días que yo no puedo seguite, pos tal como estoy, de seguro que m´enganchan a escape, que ya no foy cuasi garras de tanto llevá piedras a la esquena, y ixo que procuro cudiame, onque ya veis tú, cudiase digo están ane están, pero güeno, tú al menos estás más fuerte que yo y de seguro que sales, y entonces podrás dales noticias mías, que les ferá ilusión, cllaro, y les podrás contá to lo que hen visto per estos andurrials, que más valdría no habelo visto mai, pero ya que ha pasau pos milló que s´enteren y que los cojan a toz y que los quemen tamé a ellos, a ve si escarmentan los cabrons, pero a la mía zagala no le´n contes así, que encara será chiquerrina y po que le feiga impresión si no, asinas que a ella no más pe´ncima encima, que ya l´entenderá cuan seiga gran, como su mare, que ella sí que l´entenderá to, onque le costará fese bella idea precisa de los horrors que aquí n´hay, perque tamé a yo, que los veigo cada día, me costa entendelo, onque no sé muy ben si é custión d´entendelo u de fese a la idea, pero tú le´n dices to a ella, y que dispués pense lo que quiera, y sobre to no t´olvides del número, ¿eh?, acórdate ben per si é menester sabelo de dispués, perque no creigo que pase res, pero per si un caso fese falta tú le´n dices, no se te veiga a olvidá, que ixo sí que´l sentiría, que yo ya n´he visto a una pallada que, antes de tiralos a la basa u a los cochos u an tú sabes, se les n´habeba iu la cabeza, y astí n´hay poco que fe si uno pierde l´oremus, pero tú le´n contas igual per si se dase el caso, y le dices que no se precupe, que ya estoy ben, que ya al fin mos han soltau, que mia que te´l va di antes de que marchases, pero ya vas fe ben, ya, que si vas podé llegaye a casa milló pa tú, que yo aquí me va quedá anda que van vení los de la 11ª división blindada US, que si llegan a tardá bel día más no´l conto, perque chiqué, estaba que no´n podeba más, créitelo, onque qué te tiengo que di yo a tú de creé u no creé, si ya´l vas veyé tú tan ben como yo, y di que dispués de ítene to va sé peor, pos mos controlaban a raya, entre´l cabreo que van pillá esta chen y la mala baba que ya teniban de por sí, pero mia, jódelos, que dispués de to mos van sacá d´aquí, onque yo no me fío un pelo, que, marcha, ves a dile nada a ninguno y que me tornen a encerrá, no me joderán, no, con una vez ya vale, que si t´acordas, per charrá más de la cuenta van cae alla´n días entrampaus, que no te puez fiá de ninguno, y yo ya te´l digo, no sé lo que a tú te debe paecé, pero per yo ya les pueden da a toz, que no penso di ni mu, y me da igual que me lleven con las monjas u con los frailes, que ya n´estoy farto de toz, to´l día preguntán, que no quieren más que sabé, y furoneá, y llevame la contraria, y ixo que no les contesto, que si les contestase encara me farían da más vueltas, como si no n´habese dau prou, d´aquí ent´allá, no sé pa qué, ahora, que yo ya no insisto, que me lleven an quieran, y dispués que me conten lo que les dé la gana, perque ixa é otra, ya no saben lo que fe pa feme hablá, perque tú no´l debes sabé, cllaro, como no viens brenca a veyeme, pero da igual, ya te´l conto, que a tú no m´importa contátelo perque es el único que pasa pena per yo, y amás no´l charrarás, y si´l charras lo mismo se me´n da, asinas que fesye lo que quieras, perque se trata d´un libro, pero no d´ixos de leé, no, sino de los d´apuntá allá al campo, de los que empleaban pa tomá los datos de los qu´iban llegán en los trens, que ya veis tú pa qué los habrán guardau, perque mia de qué me´l vale a yo ahora que me digan que´l mío número estaba allí, dispués de tantos años, en una falsa, escondiu, en un libro que ahora enseñan en un museo, que me´n río yo d´un museo ane enseñan el mío número, que si vienen aquí ya les n´enseñaré, ya, como que se´n quieran pintá ellos uno igual, ¿y total pa qué?, pa que con la hostia del número m´heigan traiu aquí con las monjas, perque he naciu en este llugá, que ya veis tú, tanto follón pa dime áne he naciu, como si yo no´l sabese, pero qué le vas a fe si no les da más el tozuelo, perque mia si no le´n podrían habé preguntau a la mía mullé áne é naciu, que a güen seguro les n´hese dicho, pero au, féslene entendé, que cuan se les posa una cosa en la cabeza no n´hay forma, asinas que, ¿sabes lo que te digo?, que mañana iré a veyé a la mullé a espllicale to esto, y a la zagala, que ya me faría gozo veyela caminá, con lo bonica que é.

Pero qué le vas a fe…

IV

La enfermera acababa de baixá de la quinta pllanta. Le gustaba asomase a las cristaleras de la sala de espera. N´habeba veces que no estaba más que bellos tres u cuatro menutos. Las otras saliban a fumá a la calle, pero ella no fumaba, y tapoco soleba tomá café perque le posaba prou nerviosa, asinas que, pa esllargá un poco la vista, como l´habeba dicho ya fa unos años el oculista, se´n subiba alto de to y se miraba al Norte. Aquél maitino la nieve s´asomaba entre las boirotas. Encara´n quedaba prou, debiu, sin duda, al frío tan abundante d´ixe invierno, y onque ahora ya estaban a seis de mayo y l´ultimo mes la calor va sé prou tal cual, se veyeba ben bonico el bllanco fen contraste con un cielo azul como mai l´habeba visto. A ixas horas, poco dispués de saliye el Sol, paeceba que la Tierra encara no hese arrancau.

No era casolidá que fese tantos viajes a la quinta, y ixo que pa no cansase subiba con l´ascensor dende´l segundo. Ni sisquiera era pa lo de los ojos. La razón la llevaba dentro dende feba años, dende que, ya sola en el mundo, va decidí torna per casa y se va comprá el piso a diez menutos del hospital, dispués de pediye el traslado. Realmente no esperaba que pasase cosa, como asinas habeba siu, pero las fornigas que le rondineaban pe´l estómago eran más tozudas que ella misma.

Las fornigas o un no se sabe qué. Tapoco ella el teniba brenca cllaro, pero no era custión de buscale el sentiu.

De mientras que entraba otra vez en la sala s´iba acordán de lo que le van contá de chicota, de cuan, toz llocos, van remové medio mundo pa nada, perque siempre n´hay que tení esperanza. Pero a veces llega un momento que tamé se pierde, y ixo é lo peor, cuan ya s´acaba to, u a tú te´l paece al menos. Y ixo é lo que les va pasa. A las dos. Y van decidí mirá ent´aván. Anda ahora.

Las cortinas del box cuatro seguiban como las habeba dixau. El gotero ya estaría pa acabase si é que encara en quedaba. Se va í acercán sin fe rudio, pa no espertá a aquel pobre home que llevaba allí solo to la noche. La misma noche que ella habeba estau en vela sin pegaye un ojo, recordán las imagens del aniversario pe la tele, y tratán d´imaginase lo que habeba pasau dispués de la fuga, que lo d´antes ya´l saeba prou.

Cuan va descorré las cortinas va veyé que aquel home estaba intranquilo. Soneaba lo menos, y teniba las sábanas medio al suelo. Aquella figura tan bllanca como esquelética que´l camisón dixaba entrevé se le va atragantá un poco, más que nada perque la noche d´antes fotos de chens estransidas a más no podé habeban pasau d´una cadena a otra per ixo del aniversario de la liberación, y no va podé dixá d´imaginase la situación sesenta años antes. Se le va representá la suya cara, como la que guardaba en la foto de la mesilla el día la boda, tan choven, y tan contento. Era la única que guardaba, y asinas le gustaba imagináselo, tan guapo. Se va acordá en ixe momento de que encara en guardaba un otra, pero ixa no le gustaba mirásela. Le´n habeban fei un día trillán a la era, con la cocha. Tamé allí se le veyeba feliz. Llevaba una camiseta sin mangas, de las que se y llevaban antes. Era prou musculoso, sin duda de treballá la tierra.

Aquella foto no le gustaba brenca. Preferiba la de la boda. Y no le gustaba perque le recordaba el número, aquel maldito número que a la vez era lo único que le quedaba pa no perdé la esperanza. Y le´n recordaba perque allí, en la foto, se veyeba cllaramente que no´l llevaba.

Pero no era custión de dale más vueltas, se va di. Se teniba que centrá en lo que estaba y el saeba. Asinas que va encomenzá per arreglale la sábana, en tanto que él iba movén la cabeza de un lau al otro de mientras que se l´escapaba bel chemec, pero sin llegá a gritá. El gotero estaba pa acabase. En va í a buscá un otro pa cambialo. Va cogé la botella nueva y la va dixá apoyada en la mesilla. Dispués va descolgá la otra y le va sacá la punta de la sonda sin baixala, pa que mantenise la presión y no se le llenase de sangre. Al ila a colgá se le va enredá un poco pe´l grifo del osígeno, pero él ni se va enterá. Una vez colgada le va í a revisá la agulla per si se l´habeba moviu, pos con las pesadillas que paece que teniba era normal que los brazos no los tenise quietos. Le va subí un poco la manga del camisón per si era menester posale una venda pa protegele la salida del gotero.

No le va da tiempo a más. Otra enfermera la va tení que sentá y fele aire cuan se va da cuenta de que estaba allí, de peu, sin brenca color a la cara, como un pasmarote, tenín la mano d´aquel home que en ixe momento paez que se queriba despertá al notá movimiento alrededor.

Número 4

 V

Cuan va acaba d´abrí los ojos se va fija en que una mullé con una bata bllanca, pero que no llevaba el mismo gorro que las monjas, le feba esfregas en la mano, y se´n reíba a la vez que plloraba, y n´habeba d´otras per allí todas ben contentas, miránselo, y no paraban de charrá, onque a él ixo brenca se le´n daba perque teniba que í a veyé a la suya zagala, con lo bonica que era.

Pero qué le vas a fe…