SERÉ NADA

       Sin calor, mi pecho queda sin vida, todo dolor,
se adormece mi existencia, cautiva de ti,
y mi espíritu, mi esencia, buscando tu aliento
consume los minutos, y en la huida
reclama el alimento; tu sabor.

       Nada sin ti conmueve al corazón,
ni la llama ni el cuchillo,
ni despojos de mí mismo. A mis ojos
nada soy si no tengo tu cariño,
ni albergo ya sentimiento ni razón.

       ¡Qué me queda pues si no te tengo en mí,
cómo viviré si alejas tu camino,
errante por el mundo, cruel destino!

       Nada quedará, me desvaneceré, pero antes
te recordaré un eterno segundo.