Van contán los Palaus la suya historia
cuan el aire per los pinos va danzán
a la gloria de las chens que los han visto
a lo llargo de los siglos i cambián.

Van leén lo que han dixau escrito
pa que i pueda enterase to la chen
con un grito que i sale de las piedras
mientras dentro la esperanza van perdén.

Van sentín como al paso de los años
esperanzas que teniban van morín,
desengaños de una vida que de siempre
este valle y esta tierra han iu vivín.

Si la joya de un palacio é la corona,
estas tierras joya son de un pueblo entero
que le enseña al mediodía las dos manos
mientras guarda en la esquena el monedero,
con riquezas que reparte entre toz
los que un día enamoraus se van quedá
de las aiguas cristalinas que baixaban
canaletas musulmanas al llugá.

Si las aiguas son la vida de las chens,
estas tierras alma son de solitarios
caminantes que una vez van sé poetas
ven pasá allí sentaus prous calendarios,
entretanto que a una música sentiban
desgraná las suyas notas per los pinos
a la vez que ellos iban escribín
tristes versos de dolor per los caminos.

Si los versos son el alma de poetas,
estas tierras sueños son de poesía
que fllorece en primavera per las faixas
treballadas con cariño noche y día
per los homes y mullés que sin descanso
van llabrán per los tarruecos el futuro
de los hijos que han criau con tanto esmero
pa podé tení un mañana más seguro.

Recordazles a la chen to la grandeza
que´n su día mereceba la presencia
de los nobles caballeros de unas villas
que al vení ellos perdeban su esencia,
pa que sepan la importancia que de siempre
hez teníu entre las chens más sencillas,
entre nobles, caminantes y poetas
los Palaus de mil y una maravillas.