Teneba yo en tú a un Sol
lleganye a las vente añadas.
Un troz de cielo. La tuya
boca mai me s´acababa.

Teneba yo las estrelas
cusidetas a la falda,
y románticos brazals
correnme per la mirada.

Las mías manos seguiban
la tuya esquena. Cuan dabas
un beso en la mía frente
el mío pecho brincaba
como lloco, y en lo escuro
forniguetas me baixaban
per la nuca si los tuyos
besos los míos buscaban.

Teneba to la inocencia
pa tú en un arcón guardada.

Tú me vas pedí la llave
lleganye a las vente añadas
y yo, corren como lloca
la va buscá per las falsas
entre consejos de mare
y barruntos de tronada.

La brochina ya esgreñaba
to las boirotas de Guara,
y los barceros chiulaban
en procesión per la pllaza.

Lo escuro con tú eba aire
plleno de mósica estrania
que no adubiba a entendeye.

El suenio m´atabalaba.

La lluna enfilaba ent´alto
y tú me t´afalagabas
como un nino al mío pecho.

Iba a fe yo vente añadas.

Tú la trentena en tenebas,
una trentena prou llarga,
desmasiau pa que los míos
te posasen güena cara.

En las noches de queremos
las barucas me mataban
y correban los totons
a pillase entre las mantas,
de mientras tú, en un concieto,
al meligo poceabas,
y perdenme entre las sombras
de respirá m´olvidaba.

Tú la trentena en tenebas
cuan feba yo vente añadas,
un océano imposiblle
de chuní con las miradas.

No eban prou fuertes los brazos,
ni adubiban las pallabras
a fe entendé que lo nuestro
con toda mida chocaba,
que eba un aire en l´angunia,
un rayo en la tronada,
una fiesteta al que sufre
y un consuelo pa´l que brama.

No´l van podé soportá.

Tapoco el tiempo que pasa
m´ha fei vení a yo a güenas.

Me pierdo per las cubacas
dende que me vas dixá
pa evitame más tozadas.

Ora é cuan me las ne doy
pllorán sola entre las mantas.

Ya denguno m´acotola,
mai de yo a la esquena charran,
brenca tienen ya que feme
cada menuto jodiadas.

Encara en é peor ora
y tú no´l sabes. La daga
que me vas cllavá al quereme
ha de matame mañana.

Vas queré dame la vida
y ora se sulse, y las llagas
no me dixan pas fuí
de la muerte que me cllama.

¡Tanto quereme óne queda
si no res me queda! Marcha
de los míos pensamientos
antes que la sangre salga
d´este cuerpo que se sulse,
d´esta vida que s´acaba.

Díxame, que si me muero
tornaré a querete al alba…

 

El querise no lo é tot.

De cuando en cuando el dolor
se t´apodera, que a yo
me van dixá per amor.